Mohamed H. A. Hassan
Nunca ganó el gran premio; construyó las instituciones que los otorgan.
El ascenso
Nacido en El Geteina en 1947, Hassan estudió matemáticas en Newcastle y se doctoró en física del plasma en Oxford en 1974; luego regresó a la Universidad de Jartum, donde enseñó y llegó a ser decano de la Facultad de Ciencias Matemáticas. En 1983 ayudó a Abdus Salam a convocar la reunión de Trieste que fundó la Academia de Ciencias del Tercer Mundo.
Lo que hicieron
Dirigió la TWAS —hoy Academia Mundial de Ciencias— como director ejecutivo fundador durante veintiséis años, e hizo de ella el principal sistema de becas y de reconocimiento para los investigadores del Sur global; más tarde fue su presidente. Cofundó la Academia Africana de Ciencias, fundó la Red de Academias de Ciencias Africanas y presidió el Consejo de la Universidad de las Naciones Unidas.
El cuadro completo
Lo construyó todo desde Trieste y no desde Jartum, y a la TWAS bajo su dirección se le reprochó canalizar el prestigio hacia científicos del Sur ya conectados a las redes del Norte. Ha guardado una prudente distancia de la política sudanesa a lo largo de décadas en las que las universidades de Sudán fueron purgadas y privadas de fondos.
Por qué importa
Casi todas las academias de ciencias africanas, y la mayoría de las becas que permiten a los investigadores africanos seguir siquiera en la investigación, pasan por estructuras que él diseñó. Es el liderazgo propio del administrador: invisible, acumulativo, y la razón por la que los descubrimientos de otros tuvieron dónde producirse.
“Contar con un foro capaz de movilizar a los mejores cerebros del mundo en desarrollo era una necesidad inmediata y muy urgente.”