Joyce Banda
Llegó al poder por una muerte, devaluó la moneda porque la aritmética lo exigía, y cayó por un robo.
El ascenso
Nacida Joyce Hilda Ntila el 12 de abril de 1950 en Malemia, en Zomba, dejó un matrimonio violento con tres hijos, levantó pequeños negocios y fundó la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias para prestar a comerciantes como ella. Ministra de Asuntos Exteriores desde 2006, fue vicepresidenta de Mutharika en 2009, y un año después quedó expulsada de su partido.
Lo que hicieron
Cuando Mutharika murió el 5 de abril de 2012, su entorno intentó apartarla; juró el cargo el 7 de abril, primera mujer al frente de Malaui y segunda al frente de un Estado africano después de Ellen Johnson Sirleaf. Devaluó el kwacha un tercio para recuperar los desembolsos de los donantes, se recortó el sueldo un 30 por ciento y vendió el Falcon 900EX presidencial por unos 15 millones de dólares.
El cuadro completo
En septiembre de 2013 los auditores rastrearon más de 30 millones de dólares saqueados de las cuentas públicas a través del sistema de pagos: el Cashgate. Cargos de su gobierno fueron condenados; a ella nunca se la imputó, y una orden de detención de 2017 jamás se ha ejecutado. Pasó cuatro años fuera, volvió en abril de 2018 y quedó muy descolgada en septiembre de 2025.
Por qué importa
Tomó la decisión económica acertada e impopular, y después vio cómo el robo vaciaba su propia maquinaria de Estado: las dos mitades del poder que casi ningún perfil se atreve a imprimir juntas.
“Aprendí que liderar es enamorarse del pueblo y que el pueblo se enamore de ti. Es servir al pueblo con desprendimiento, con sacrificio y con la necesidad de poner el bien común por delante del interés personal.”