Oumou Sangaré
Vio a su madre pagar el precio de una segunda esposa, y lo cantó ante públicos que la practicaban.
El ascenso
Nacida en Bamako el 25 de febrero de 1968, hija de la cantante Aminata Diakité y dejada sin nada cuando su padre se marchó a Abiyán, cantó de niña en la calle para ayudar a alimentar a la familia y ganó a los cinco años un concurso escolar de la ciudad. A los dieciséis giró por Europa con el grupo de percusión Djoliba antes de formar una banda propia.
Lo que hicieron
Moussolou —«Las mujeres»— apareció en 1989 y vendió más de 200 000 ejemplares en África Occidental, llevando canciones contra el matrimonio forzado, el matrimonio infantil y la poligamia a hogares que practicaban las tres cosas. Conservó sus derechos y sus ingresos, levantó en Bamako el hotel Wassoulou, de treinta habitaciones, fue embajadora de buena voluntad de la FAO en 2003, compartió un Grammy en 2011 y recibió el premio Rolf Schock en 2024.
El cuadro completo
Su posición es más estrecha que la etiqueta que le ponen: dice respetar a la mujer que elige la poligamia, y objeta que se entregue a una niña a un hombre de setenta años porque es rico. Voces religiosas conservadoras de Malí la han atacado por plantear siquiera el asunto. Sus negocios han tenido resultados desiguales, y las giras le han costado caro en casa.
Por qué importa
Convirtió la canción maliense en un argumento que las mujeres podían llevarse a su propio patio, y se negó a que el dinero se fuera con una discográfica: autoridad artística e independencia económica en una misma carrera.
“Hablo en lugar de las mujeres que no tienen la posibilidad de hablar. Si eso es ser feminista, entonces sí, soy feminista.”