Quarraisha Abdool Karim
Vio quién se estaba infectando y después demostró que una mujer podía impedirlo sin pedir permiso a nadie.
El ascenso
Nacida el 20 de marzo de 1960 en Tongaat, al norte de Durban, estudió ciencias en Durban-Westville y en Witwatersrand, obtuvo un máster en parasitología en Columbia y un doctorado en medicina en Natal. Su primera encuesta nacional, en 1992, halló el VIH casi ausente entre los adolescentes varones y en su punto más alto entre las chicas de la misma edad.
Lo que hicieron
La diferencia significaba que el virus venía de hombres diez años mayores, y que la prevención con preservativo obligaba a una chica a negociar con quien la infectaba. En el CAPRISA, que cofundó, el ensayo 004 dio a las mujeres un gel de tenofovir que ellas mismas se aplicaban: las infecciones por VIH cayeron un 39 % y el herpes genital, un 51 %. Publicado en julio de 2010, fue la primera prueba de que los antirretrovirales bloquean la transmisión.
El cuadro completo
El microbicida nunca llegó al mercado: el ensayo VOICE, más amplio, no halló efecto alguno, porque demasiadas mujeres no lo habían usado, y el producto se abandonó, un revés del que ella ha hablado en público. El CAPRISA, donde su marido Salim Abdool Karim es director y ella directora científica asociada, se sostiene en buena medida con fondos de investigación estadounidenses y europeos.
Por qué importa
Los programas mundiales contra el VIH se organizan en torno a las adolescentes porque ella fue la primera en contarlas, y porque rechazó un método de prevención que exigía a una mujer convencer a quien la infectaba.
“Nuestro aporte a la profilaxis preexposición del VIH fue un paso pequeño pero importante en el desafío social mayor de las relaciones de poder entre los sexos.”