Sahle-Work Zewde
Dirigió tres embajadas y una oficina de la ONU, y luego una presidencia sin poder ejecutivo.
El ascenso
Nacida el 21 de febrero de 1950 en Adís Abeba y escolarizada en Francia, entró en el ministerio de Asuntos Exteriores y pasó décadas fuera: embajadora en Senegal desde 1989, en Yibuti desde 1993 y en Francia desde 2002. Dirigió la Oficina de la ONU en Nairobi desde 2011 y, desde junio de 2018, la Oficina ante la Unión Africana.
Lo que hicieron
Las dos cámaras del Parlamento la eligieron presidenta por unanimidad el 25 de octubre de 2018: primera mujer jefa de Estado de Etiopía y entonces la única en ejercicio en África. Desde un cargo protocolario defendió el lugar de las mujeres en la vida pública y presidió la comisión de la UNESCO sobre los futuros de la educación. Su mandato terminó el 7 de octubre de 2024; en junio de 2026 la ONU le encargó revisar su oficina para África Occidental y el Sahel.
El cuadro completo
La presidencia etíope es protocolaria: el poder está en manos del primer ministro. La ocupó durante la guerra de Tigré, de 2020 a 2022, pidiendo negociaciones sin condiciones mientras respaldaba la acción federal contra el TPLF, y defensores de los derechos humanos le reprocharon lo poco que gastó de la autoridad moral del cargo mientras seguían los combates y el hambre.
Por qué importa
Llegó a la cumbre de la diplomacia etíope y de la ONU por el escalafón del servicio y no por una maquinaria de partido, y convirtió un cargo sin poder en un alegato permanente por la presencia de las mujeres allí donde se decide.
“La ausencia de paz hace víctimas sobre todo entre las mujeres; durante mi mandato insistiré en el papel de las mujeres en la paz y en lo que la paz les reporta.”