Catherine Samba-Panza
No pertenecía a ninguna de las dos milicias: precisamente por eso un Estado en ruinas le entregó las llaves.
El ascenso
Nacida el 26 de junio de 1954 en Fort-Lamy, hoy Yamena, estudió derecho de seguros en París, trabajó allí como suscriptora y regresó a Bangui en 1984. Montó su propia correduría, militó contra la mutilación genital y la violencia conyugal, y fue nombrada alcaldesa de Bangui en junio de 2013, cuando el país se descomponía.
Lo que hicieron
El consejo de transición la eligió presidenta interina el 20 de enero de 2014, primera mujer en el cargo, en plena guerra entre la Séléka y los anti-balaka. Llamó por su nombre a las dos milicias a deponer las armas, mantuvo Bangui en funcionamiento, convocó un referéndum y elecciones, y entregó el poder a Faustin-Archange Touadéra, elegido en las urnas, en marzo de 2016. Desde 2025 es facilitadora de la Unión Africana para el este del Congo.
El cuadro completo
Un informe del grupo de expertos de las Naciones Unidas, en 2017, planteó dudas sobre el manejo de una donación angoleña de 10 millones de dólares durante su transición; ella lo negó y no hubo acusación alguna. Las milicias nunca se desarmaron y la violencia volvió tras su marcha. Se presentó a la presidencia en diciembre de 2020 y obtuvo el 0,86 % de los votos.
Por qué importa
A una civil ajena a los dos bandos armados se le confió sostener un Estado hundido el tiempo suficiente para devolvérselo a los electores; lo hizo, y se marchó cuando las urnas lo dijeron.
“Desde hoy soy la presidenta de todos los centroafricanos, sin exclusión alguna.”