Segenet Kelemu
Dejó un pueblo de Etiopía por los laboratorios de Estados Unidos y dedicó su carrera a traer el laboratorio de vuelta.
El ascenso
Nacida en Finote Selam, en el norte de Etiopía, primera mujer de su región que llegó a la universidad, se licenció en Adís Abeba y obtuvo después un máster en Montana State, un doctorado en Kansas State y una beca en Cornell: veinticinco años entre Estados Unidos y Colombia antes de volver a casa.
Lo que hicieron
En el centro de agricultura tropical de Cali demostró que hongos alojados en las gramíneas Brachiaria les conservan la hoja en la sequía y quitan a los pulgones las ganas de comer: protección cultivada dentro de la planta, no pulverizada encima. Volvió en 2007 al BecA Hub de Nairobi, encabezó el icipe, centro de fisiología y ecología de insectos, de 2013 a 2023, primera mujer en el cargo, y hoy dirige los programas panafricanos de la Fundación Mastercard.
El cuadro completo
Defiende la biotecnología y los cultivos modificados genéticamente en África y juzga que el debate sobre los transgénicos carece de objeto, frente a quienes defienden la soberanía de las semillas y leen esa tecnología como una cesión de control. Investigó en instituciones estadounidenses y colombianas, y el icipe funcionaba con dinero de donantes de fuera del continente.
Por qué importa
Su respuesta al hambre no es un documento de política pública, sino un organismo: un hongo que ya vive dentro de la hierba. Desde 2007 sostiene que ese trabajo puede hacerse desde Nairobi, y no solo sobre África desde otra parte.
“Si uno no va a ver a las personas a las que destina su trabajo, no está haciendo lo que debe.”