Tebello Nyokong
Un colorante que no hace nada a oscuras y que luego solo mata aquello a lo que llega la luz.
El ascenso
Nacida en Maseru el 20 de octubre de 1951 y enviada con sus abuelos a las montañas de Lesoto, pasaba un día en la escuela y el siguiente con las ovejas de la familia. Se licenció en la Universidad Nacional de Lesoto, hizo un máster en McMaster y un doctorado en Western Ontario en 1987, y levantó toda su carrera en la Universidad Rhodes.
Lo que hicieron
Las ftalocianinas son colorantes en forma de anillo, inertes hasta que les da la luz. Unidas a nanopartículas que se acumulan en el tumor e iluminadas a través de una fibra, liberan formas de oxígeno que destruyen las células de alrededor y nada más: un tratamiento del cáncer sin el daño generalizado de la quimioterapia. Es titular de una cátedra nacional de investigación y dirige el Instituto de Innovación en Nanotecnología de Rhodes.
El cuadro completo
La terapia fotodinámica basada en sus compuestos sigue siendo preclínica y no un tratamiento habitual. En un artículo de 2021 en Nature Materials, ella y dos colegas explicaron por qué: los Estados africanos pagan los sueldos y los edificios, los socios extranjeros pagan la investigación misma, y casi nada enlaza los resultados con productos. No pesa sobre ella ninguna controversia fundada.
Por qué importa
Un día de escuela, un día con las ovejas, y después una cátedra de investigación: la biografía es por sí sola el argumento sobre el talento desperdiciado. Lo que hace con ella, un laboratorio que forma a químicos negros, es el resto.
“Muchos estudiantes africanos tienen excelentes conocimientos teóricos, pero les faltan las herramientas para investigar. Es una vergüenza.”