Vanessa Nakate
El recorte dijo lo que ningún discurso: la imagen que el movimiento daba de sí mismo no tenía África.
El ascenso
Nacida el 15 de noviembre de 1996 y criada en Kampala, licenciada en marketing por la Makerere University Business School, empezó en enero de 2019 sola ante el parlamento de Uganda con una pancarta, y fundó después el Rise Up Movement para llevar a los activistas africanos a una conversación que se mantenía sobre todo en Europa.
Lo que hicieron
El 24 de enero de 2020, la agencia Associated Press la recortó de su fotografía de cinco activistas en Davos y dejó a cuatro europeos; la agencia se disculpó tres días más tarde. Ella rechazó la versión pequeña del asunto: no se trataba de sus sentimientos, sino de un continente borrado. Unicef la nombró embajadora de buena voluntad en 2022, terminó un máster de políticas públicas en Oxford en 2025 y ahora trabaja para la campaña Project Dandelion.
El cuadro completo
Su proyecto Vash Green Schools ha llegado a unas treinta escuelas frente a las 24 000 a las que aspira. Las tribunas desde las que habla ahora son en su mayoría del Norte, Unicef, Oxford, Project Dandelion, que es el reproche recurrente al activismo climático construido sobre cumbres: la voz llega más lejos que el programa.
Por qué importa
El encuadre de otros la convirtió en símbolo, y pasó los años siguientes decidiendo qué diría ese símbolo. La fotografía recortada sigue siendo la explicación más corta de a quién deja fuera la conversación climática.
“No borraron solo una foto. Borraron un continente.”