Babacar Ndiaye
Decidió que África necesitaba su propio banco de comercio y sacó adelante el Afreximbank contra los donantes.
El ascenso
Nacido en Conakri, de padre senegalés y madre guineana, se formó en la escuela de negocios de Toulouse, en Sciences Po de París y como censor jurado de cuentas. En 1965 entró en el Banco Africano de Desarrollo, que tenía entonces un año de vida, en su primera promoción de jóvenes profesionales, y llegó a vicepresidente de finanzas.
Lo que hicieron
Elegido presidente en 1985 y reelegido en 1990, abrió el capital del Banco a los miembros no africanos en 1987 y culminó una ampliación hasta unos 23 000 millones de dólares. El Banco logró en esos años su primera calificación AAA, y él usó ese prestigio para crear instituciones que el Banco no podía ser: Shelter Afrique para la vivienda, la African Business Roundtable en 1990 y el Afreximbank, acordado en 1993.
El cuadro completo
Su década terminó con la cartera de préstamos en apuros: su sucesor, Omar Kabbaj, heredó créditos soberanos impagados, congeló los préstamos a varios miembros e impuso una reestructuración. La expansión había ido por delante de la disciplina crediticia. Ni siquiera su año de nacimiento está fijado: el BAfD lo sitúa en 1936, mientras que las necrológicas de 2017 le daban 82 y 85 años.
Por qué importa
El Afreximbank respalda buena parte del comercio del continente, y sus compras de vacunas y de combustible en las crisis recientes. Un banquero decidió que África lo necesitaba y lo sacó adelante. Construir instituciones rara vez tiene rostro.
“Mi pueblo es Senegal y África mi país.”