Bob Marley
El cantante de Trenchtown que convirtió un ritmo callejero jamaicano en el himno de los pobres del mundo y de la liberación africana.
El ascenso
Nacido en Nine Mile en 1945, de madre jamaicana negra y padre inglés blanco que los abandonó, Marley creció en Trenchtown, un barrio popular de Kingston, y fundó The Wailers con Peter Tosh y Bunny Wailer en 1963. El rastafarismo, adoptado a finales de los años sesenta, dio a su música una teología de la redención africana, e Island Records le abrió el mundo a partir de 1973.
Lo que hicieron
De Catch a Fire a Exodus y Survival, sus álbumes llevaron el reggae a todos los continentes, y Marley hizo del escenario un acto político: tocó en el concierto Smile Jamaica dos días después de recibir un disparo en diciembre de 1976, unió las manos de los rivales Michael Manley y Edward Seaga en el One Love Peace Concert de 1978 y actuó en las fiestas de la independencia de Zimbabue el 17 de abril de 1980.
El cuadro completo
Tuvo once hijos reconocidos con siete mujeres, y su esposa Rita habló más tarde de un matrimonio marcado por la infidelidad y, en un relato de 2004, por la coacción. En 1977 rechazó por motivos religiosos la amputación de un dedo del pie con cáncer; el melanoma se extendió y lo mató a los 36 años, en Miami, el 11 de mayo de 1981, dejando una fortuna disputada durante décadas.
Por qué importa
Marley hizo cantable el panafricanismo. Cincuenta años después, sus canciones siguen siendo la lengua común de la protesta, de Soweto a Puerto Príncipe, y la prueba de que la cultura puede abrir camino donde la política se estanca.
“¿Poseer cosas te hace rico? Yo no tengo esa clase de riqueza. Mi riqueza es la vida, para siempre.”