Esther Afua Ocloo
Empezó con unos chelines y doce frascos de mermelada, y sostuvo que las mujeres pobres necesitan crédito, no caridad.
El ascenso
Nacida Esther Afua Nkulenu el 18 de abril de 1919 en Peki Dzake, salió de la escuela de Achimota con unos chelines que le dio una tía, compró azúcar, naranjas y doce frascos, y vendió su mermelada con beneficio. Siguieron contratos para abastecer a Achimota y al ejército; en 1942 registró Nkulenu Industries, que todavía procesa alimentos ghaneses.
Lo que hicieron
Formada en tecnología alimentaria en Gran Bretaña, enseñó a miles de ghanesas a calcular costes, conservar y vender lo que cultivaban, y vio que las vendedoras ambulantes a menudo ganaban más que los oficinistas. En la conferencia de la ONU sobre la mujer de 1975 en Ciudad de México, ella, Michaela Walsh y Ela Bhatt concibieron Women's World Banking, creada en 1979; la presidió hasta 1985, insistiendo en que a las mujeres pobres les faltaba crédito, no caridad.
El cuadro completo
El historial del microcrédito está hoy muy discutido: los altos tipos de interés efectivos y el sobreendeudamiento de los prestatarios más pobres están documentados en todo el mundo, y el movimiento que ella ayudó a institucionalizar carga con parte de ello. La propia Nkulenu siguió siendo una empresa modesta, lo que los críticos leen como el límite del modelo que defendió.
Por qué importa
El microcrédito suele contarse como una historia bangladesí. Una fabricante de mermelada ghanesa estaba en la sala cuando la idea se institucionalizó, y aportó lo que les faltaba a los economistas: ella había sido la mujer a la que se le negó un préstamo.
“Las mujeres deben saber que el poder más fuerte del mundo es el poder económico. No puedes ir a mendigarle a tu marido por cada pequeña cosa.”