Queen Ranavalona I
La reina que cerró la puerta a Europa durante treinta y tres años — y la mantuvo cerrada a base de ordalías con veneno.
El ascenso
Nacida Rabodoandrianampoinimerina hacia 1778, fue adoptada por la familia real y casada con Radama I. A la muerte de este en 1828 se hizo con el trono con el apoyo de oficiales del ejército, mandó ejecutar a los herederos designados y se convirtió en la primera soberana del reino merina, que dominaba casi toda la isla.
Lo que hicieron
Repelió un asalto naval francés en 1829 y un ataque franco-británico sobre Tamatave en 1845, revocó los tratados con Gran Bretaña, expulsó a los misioneros y, con el náufrago francés Jean Laborde, levantó fraguas, una fundición de cañones y una pequeña base industrial en Mantasoa. Madagascar siguió siendo independiente durante todo su reinado.
El cuadro completo
Su poder se apoyaba en la ordalía del veneno tangena, el trabajo forzado y las guerras de conquista; los cristianos eran atravesados con lanzas o arrojados desde los acantilados, y algunas estimaciones cifran en cientos de miles las pérdidas humanas de su reinado. Una conjura de 1857 en la que participaron Laborde y su hijo Radama II acabó en expulsiones. La «reina loca» de los relatos europeos es en parte propaganda colonial, pero el número de muertos es real.
Por qué importa
Ranavalona es el caso más incómodo del panteón anticolonial: una soberanía defendida a un coste humano atroz. Los nacionalistas malgaches la reivindican como muro frente a la conquista, que llegó igualmente en 1896, y su reinado obliga a preguntarse cuánto vale la independencia cuando se paga con la vida del propio pueblo.
“No cambiaré las costumbres ni los ritos de nuestros antepasados.”