Yasuke
El africano que estuvo junto al señor de la guerra más poderoso de Japón, y cuyo lugar de nacimiento ninguna fuente nombra.
El ascenso
Llegó a Japón desde la India en la casa del visitador jesuita Alessandro Valignano, y fue presentado a Oda Nobunaga en Kioto en marzo de 1581. La multitud que se agolpó para verlo arrojó piedras, y hubo muertos en el tumulto.
Lo que hicieron
Nobunaga le asignó una pensión y conversó largamente con él, pues había aprendido algo de japonés. El diario de un samurái que lo vio en el camino del Tōkaidō en mayo de 1582 anota su nombre, su estatura de unos 182 cm y que el señor lo mantenía. Cuando Nobunaga cayó en Honnō-ji aquel junio, siguió combatiendo en la residencia del heredero, entregó su espada y fue perdonado.
El cuadro completo
El expediente es escaso y discutido: la espada, la casa y el propio nombre de Yasuke proceden de un solo manuscrito copiado en 1719, y los historiadores japoneses discrepan sobre si cabe llamarlo samurái. De su origen los jesuitas solo dicen «cafre» —palabra portuguesa que hacia 1580 designaba la costa sudoriental de África— y una única crónica francesa, de 1627, nombra Mozambique.
Por qué importa
Es el único africano del Japón del siglo XVI cuya presencia confirman los archivos de dos civilizaciones, y la figura sobre la que más se ha inventado después. Esta ficha se atiene a lo que dicen las fuentes.